NO SE QUE HACER CON MI VIDA

nada vale pena

Hay momentos en la vida de muchas personas donde sienten que nada vale la pena y muestran insatisfacción con lo que les toca vivir. Están en una encrucijada sin saber qué pueden hacer, qué camino elegir o cómo reorientar su situación actual que las conduzca hacia un provechoso destino.

Una de las circunstancias por las que se pasa es la decisión sobre qué estudios se deben seguir para dedicarse a ello el resto de su vida. Esto es algo habitual en la adolescencia, juventud e incluso cuando ya se han desempeñado laboralmente durante varios años. 

Cuando se cursan estudios sin tener la certeza de lo que realmente se disfruta, las dudas e insatisfacción aparecen en cualquier momento. Este es tan solo  una de las razones de un bajo desempeño laboral que puede afectar tanto el bienestar de quien lo experimenta como del centro de trabajo.


Es cierto que no siempre se puede hacer lo que a uno le gustaría. Pero si cada uno se dedicara a lo que verdaderamente le apasiona o por lo menos le da mayor satisfacción laboral, probablemente, el desempeño y la motivación también aumentarían en la misma dirección.


Por otro lado, cuando se atraviesa esta desagradable etapa la falta de movimiento o acción también deseará apoderarse de uno. Los pensamientos negativos se incrementarán y si no se hace nada por combatirlos la situación se hará más inmanejable. Solo está en uno sacar toda esa fuerza interior que lo puede todo, no ponerse obstáculos e ir en busca de soluciones.

Hay algo que uno debería darle mayor  importancia para encontrarle un correcto sentido a la vida. Muy pocos se preocupan por descubrir el verdadero propósito de su existencia. Hacia donde se quiere llegar. Para evitar equivocarse por donde se va y cuál será la situación futura hay que empezar a planificar.

No se debe olvidar que las elecciones siempre están presentes. Se puede elegir el sufrimiento o la felicidad, la serenidad o la angustia, el dolor o el placer,etc. Entonces por qué elegir la infelicidad, si uno tiene muchas posibilidades para sertirse afortunado.

Pensar que nada vale la pena y que la vida ha dejado de tener un sentido solo aumentará tu malestar. Es preferible elegir las distintas alternativas agradables como los momentos que puedes compartir con la familia o los amigos, ayudar a los demás, encontrar la forma de hacer lo que verdaderamente te hace feliz y muchas alternativas positivas que te ayudarán a crecer y seguir adelante.

Si crees que nada tiene solución, definitivamente eso es lo que tendrás. Pero si en lugar de eso inviertes en ti, te das la oportunidad de ser mejor cada día, de seguir aprendiendo, de darte cuenta que no es malo equivocarse, descubrirás que nada ni nadie podrá hacerte daño porque serás más grande.

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