Acéptate tal como eres: Reflexión


Nunca hay que dejar de preguntarnos quiénes somos o en qué nos hemos convertido, ya que continuamente tenemos distintas experiencias, de las cuales muchas veces aprendemos, y otras no tanto así. Se producen cambios continuos a nuestro alrededor y en nosotros mismos que cuestionarnos al respecto es tan necesario.

Debido a que uno debe "encajar" en lo establecido por la sociedad, estemos conformes o no, hay que formarnos en aquello de lo cual "adolecemos", para ser aceptados por el entorno en el cual nos desenvolvemos, o sino seremos etiquetados como "especiales" por quienes si están de acuerdo con esos patrones de comportamiento. 



De ir esto en contra de lo que creemos o nos resulta complicado asimilarlo se produce en nosotros una gran frustración agravándose la situación todavía más. Por ello, antes de realizar grandes cambios en tu vida o seguir con tu rutina es muy adecuado aceptarte tal como eres, para averiguar en qué estás en desacuerdo.

Lo vivido en nuestro pasado es lo que ha hecho posible que seamos la persona con un caracter, valores y conductas determinadas que tenemos en este presente. Somos el resultado de todo aquello que asumimos como adecuado en el ayer, pero que si hacemos una pausa en nuestra vida, podemos reencontrarnos con quienes somos realmente.

Pese a que para muchos estas cuestiones de preguntarse por uno mismo, de la vida y de muchos otros aspectos relacionados puede parecer algo más apropiado para filósofos, esto no es tan cierto. Indagar el origen de nuestra insatisfacción actual (sin exagerar demasiado) significa que queremos lo mejor para nosotros y una mejor relación con los demás.

Mucho nos preocupamos por ser como a los demás les gustaría que fuesemos o lo más perfectos posibles para ganarnos la admiración de los demás, pero descuidamos algo tan valioso para nosotros como lo es nuestra propia identidad. Nos alejamos de nuestro yo y nos convertimos en un instrumento de los demás.

Con esto no me refiero a que sea inadecuado seguir este modelo actual, aceptado por la sociedad, sino que encontremos un equilibrio entre lo que somos y lo establecido por la misma. De tal modo que no sacrifiquemos o reprimamos nuestra integridad a cambio exclusivamente del bienestar de los demás.

Si uno quiere sentirse completamente bien consigo mismo no debe ocultarse detrás de máscaras de alguien quien no es, ya que esto solo lo perjudicará con el correr del tiempo, al aparentar algo que no guarda relación con su persona y actuando en contra, incluso, de sus propios valores.

Ser como eres realmente también podrá traerte algunas complicaciones al relacionarte con otros, sobretodo si te sales de lo convencional. Por ello, no te olvides de identificar en qué situaciones es adecuado ser así y cuando es más conveniente adaptarte al entorno en donde te desenvuelves, de tal modo que no te metas en problemas.