Aprender a ser resiliente

aprender ser resiliente

Hay momentos complicados, de mucha tensión, que afectan a algunos más que a otros, tardándose un mayor tiempo en superarlos o en no recuperarse nunca más. La resiliencia, tal como lo adelanté en una publicación anterior, es esa capacidad de reponerse a las adversidades y salir victorioso. 

Pero qué sucede si uno no cuenta con esta aptitud tan necesaria en nuestra vida cotidiana. En este artículo aprenderás algunas recomendaciones para desarrollarla y ponerla en práctica a partir de este mismo momento.


1. Mira el vaso medio lleno y no medio vacío



Una situación determinada tendrá una diferente interpretación dependiendo de cómo la analices. Con esto me refiero a que, si en una discusión con tu pareja, él o ella te reprocha por algo negativo que vienes realizando o has cometido, no lo tomes como una acción intencional para incomodarte sino más bien como algo que debes considerar y que quizás has estado descuidando.


2. Considera tus puntos fuertes y logros



Recuerda todas tus fortalezas o logros que hayas alcanzado en el pasado. Todo suma para recuperar o desarrollar esa actitud positiva que te mantenga firme y con confianza. Si los puedes anotar en un papel o tenerlo en cualquier dispositivo móvil, házlo. Recurre a ellos para empezar de nuevo y tener siempre presente que tú eres capaz de eso y de mucho más.


3.  Identifica el origen de los problemas



Cuando experimentes una situación difícil, trata de priorizar lo racional en lugar de lo emocional, es decir, averigua cuáles son las posibles causas reales de los inconvenientes, en forma imparcial (sean estos beneficiosos o no a ti). De este modo, estarás en mejores condiciones de encontrar los motivos verdaderos y no los que asumías inicialmente.



4. Actitud activa en lugar de pasiva



Ante un mismo hecho uno puede considerarse como víctima o responsable de lo sucedido. Lo ideal es no irse a los extremos y encontrar un punto medio que permita asumir parte de la responsabilidad de lo sucedido. Y a partir de ahí tratar de mostrar una actitud más activa para resolver esta dificultad.

Por ejemplo, si uno es padre de familia y tiene hijos bajo su cargo y ya no sabe qué hacer para que le obedezcan o cómo comunicarse de manera más efectiva con ellos, quizás hay algo en él o ella que no está realizando bien y que debe corregir para tener un mejor resultado, en lugar de considerar que el problema, exclusivamente, es ocasionado por los demás.


5. No darle importancia a lo que piensen los demás


Una característica de alguien resiliente es que a pesar de ser conscientes de las críticas de los demás o de todos los obstáculos ocasionados por otros intencionalmente o no, saben manejar la situación en forma más positiva. 

No se centran demasiado en lo que los demás piensan de ellos, sino más bien utilizan todas sus capacidades en el logro de sus objetivos, refuerzan las que ya tienen, corrigen lo que consideren necesario y continúan avanzando con sus actividades.

Es inevitable experimentar situaciones complicadas en los distintos ámbitos en donde nos desenvolvemos cada fecha. No se puede huir de ellas. Pero lo que sí está a nuestro alcance es comprender el porqué de su aparición y aprender cómo podemos superarlas satisfactoriamente.

No creas que esto solo está reservado para algunas personas privilegiadas o que ya lo tienen en forma natural. Tú también lo puedes lograr si te lo propones, haces todo lo necesario para desarrollar todas las capacidades necesarias que quizás no te están permitiendo alcanzar tus distintos objetivos o comprender una circunstancia de un modo diferente.
Aprender a ser resiliente Aprender a ser resiliente Reviewed by Henry Publicaciones on 14:45 Rating: 5
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